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.-Los textos periodísticos. Los medios de comunicación de masas
Entendemos por ‘Medios de Comunicación’ cualquier procedimiento que un emisor emplee para establecer una relación comunicativa con un receptor. Como es lógico pensar, ese acto comunicativo puede establecerse entre dos personas, entre microgrupos o entre macrogrupos, y pueden utilizarse canales naturales o artificiales. Dependiendo de la naturaleza del canal y del emisor y receptor nos encontraremos con diferentes medios de comunicación.
Entre los distintos medios de comunicación destacan los llamados Medios de Comunicación de Masas o “Mass Media”, es decir, aquellos que se dirigen a una colectividad. Estos medios poseen algunas características comunes:
a. Emplean canales artificiales que ponen en juego una tecnología compleja y de elevado coste material.
b. El receptor de los mensajes es, en todos los casos, colectivo.
c. La comunicación es fundamentalmente unilateral, es decir, no es posible la reacción inmediata de los receptores ante lo expuesto por el emisor.
d. La complejidad técnica de los medios hace indispensable la presencia de profesionales especializados que, a veces, se convierten en “emisores aparentes” de los mensajes (los locutores de TV, por ejemplo).
Los “Mass Media” principales son la radio, la prensa escrita y la televisión. Caractericemos minimamente estos tres medios:
a. La radio.- Emplea códigos auditivos y es el medio más inmediato, al permitir la tecnología la retransmisión instantánea a un bajo coste.
b. La televisión.- Combina lo auditivo, la palabra y la imagen, siendo esta el elemento fundamental o de mayor peso en los actos comunicativos. Aunque es posible la retransmisión en directo, lo normal es que se edite previamente la información.
c. La prensa escrita.- Utiliza como soporte principal el papel (o medios electrónicos, como es el caso de la prensa digital). Ofrece, frente a la radio y la televisión, una mayor capacidad de análisis y reflexión sobre la información transmitida.
Los Medios de Comunicación de Masas han supuesto un enorme avance en la difusión de la cultura y de la información, así como en la posibilidad de participación en la vida pública; sin embargo, en su propia concepción lleva algunos aspectos negativos:
a. La deformación de sus contenidos –normalmente simplificándolos- para adaptarlos a un tipo medio de público.
b. El olvido de que los receptores no suponen una masa homogénea, sino que presentan peculiaridades culturales que los individualizan.
c. Su carácter “conservador” y su falta de espíritu crítico como consecuencia de limitarse a transmitir hechos culturales ya “experimentados” en otros niveles superiores.
d. Su sometimiento a los principios de la sociedad de consumo.
e. El extraordinario poder (“El cuarto poder” se les ha llamado) que tienen como instrumento para la imposición de una ideología.
f. El carácter pasivo de la recepción, la imposibilidad de diálogo al tratarse de una comunicación unilateral y filtrada.
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